viernes 28 de agosto de 2009

Cierre

Hagamos eso de que si para los cincuenta años los dos todavía estamos solteros, nos casamos. Nos vamos a vivir a Europa, a escuchar Gainsbourg y tomar café sobre adoquines. Típica careteada intelectualoide. Nos vamos para hacer todo eso que siempre criticábamos (aunque nos fascinara, seamos honestos). Para ese entonces, no vamos ni a recordar por qué nos peleamos a los 17 años. Tal vez hasta nos queramos mucho. Nos dejan y dejamos de joder, vos y yo. Y nos bancamos todo lo que siempre pateamos, todo ese miedo. Ya vamos a estar viejos.